La edición 2026 de la Copa del Mundo, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, traerá al torneo a una camada de jóvenes talentos con antecedentes familiares destacados en el fútbol mundial. Cinco jugadores que son hijos de exglorias de este deporte se perfilan para dejar su huella en la mayor competición internacional.

Entre ellos destaca Erling Haaland, atacante de Noruega conocido por su capacidad goleadora. Su padre, Alf-Inge Haaland, también representó a la selección noruega en el Mundial de 1994, aunque en un rol muy distinto, ya que era lateral derecho. Esta herencia futbolística suma expectativa sobre Erling en el próximo torneo.

Otro caso importante es el de Marcus Thuram, convocado para reforzar a Francia. Es hijo de Lilian Thuram, uno de los defensores más destacados en la historia del fútbol francés, que disputó tres Mundiales consecutivos entre 1998 y 2006. Marcus comenzó a competir internacionalmente desde 2022 y buscará replicar el éxito familiar en 2026.

La presencia de estos jugadores subraya la conexión entre las generaciones pasadas y futuras del fútbol, con hijos de leyendas que aspiran a construir sus propias historias en el escenario más grande del deporte. El Mundial 2026 será una plataforma para que estas promesas demuestren que mantienen viva la tradición futbolística de sus familias.