Los problemas en la línea del tren Sarmiento afectan nuevamente a los barrios porteños de Flores y Caballito, donde demoras frecuentes y fallas en las barreras de los cruces generan conflictos diarios entre usuarios y conductores. En particular, durante las horas pico la circulación se vuelve caótica, afectando el tránsito vehicular y el acceso de pasajeros al servicio ferroviario.
La ausencia de guardabarreras en varios pasos a nivel incrementa la preocupación de la comunidad, que advierte riesgos crecientes por la falta de supervisión. Sin personal encargado de controlar las barreras, los incidentes de tránsito se multiplican y la inseguridad aumenta en puntos clave de la línea. Residentes sostienen que esta situación se agravó en los últimos meses y que el deterioro del mantenimiento dificulta aún más el funcionamiento normal.
Reclamos acumulados desde hace años exigen una renovación que hasta ahora no llega. La infraestructura ferroviaria muestra signos claros de abandono, pese a mejoras parciales realizadas tras hechos críticos, lo que mantiene insatisfechos a usuarios y comerciantes que también manifiestan que prefieren desplazarse a estaciones alternativas debido a la saturación y deficiencias del servicio. Se señala que la falta de inversión prolongada es la raíz de este problema persistente.
Desde Trenes Argentinos admitieron el mal estado de las vías al inicio de la gestión actual y declararon la Emergencia Ferroviaria para encarar una recuperación integral. Sin embargo, las obras de remodelación global de la línea Sarmiento están proyectadas para iniciar en el segundo semestre de 2027, lo que implica que los problemas reales de mantenimiento y seguridad continuarán durante años.
Mientras tanto, vecinos y comerciantes mantienen su reclamo activo, insistiendo en la necesidad de soluciones inmediatas para evitar riesgos y mejorar la circulación tanto de trenes como de vehículos en una de las zonas más transitadas de la ciudad.