El fallecimiento de Carlos “Indio” Solari impulsó nuevamente una discusión nacional sobre el Parkinson, una enfermedad neurodegenerativa que afectó al cantante durante más de diez años. Lejos de ser una sentencia de muerte, esta condición es crónica y presenta un impacto cotidiano marcado tanto por síntomas físicos como por prejuicios sociales que dificultan la calidad de vida de quienes la padecen.
En Argentina, más de 100.000 personas conviven con Parkinson, mientras que a nivel mundial son cerca de 10 millones los afectados, según datos oficiales. Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertan que el estigma social incluye discriminación laboral y exclusión social, lo cual agrava el padecimiento de los pacientes.
Desde la Asociación Civil de Enfermos de Parkinson de la República Argentina (ACEPAR) reclaman información clara y precisa para desmentir ideas erróneas y acompañar a quienes enfrentan la enfermedad. Un ejemplo es evitar expresiones como “mal de Parkinson”, que refuerzan una visión negativa y errónea.
La Asociación Parkinson Argentina señala que usar el término correcto, “enfermedad de Parkinson”, ayuda a superar prejuicios. Es importante aclarar que la enfermedad no es causa directa de muerte; las personas generalmente fallecen por complicaciones asociadas o por otras causas diferentes.
El Parkinson presenta síntomas motores, como temblores y rigidez, pero también no motores, que pueden ser menos visibles. Según especialistas del centro Johns Hopkins y la Fundación Parkinson de Estados Unidos, los signos varían en cada paciente y su evolución no es igual para todos.
Otro mito frecuente es que solo afecta a personas mayores, cuando existen formas de inicio temprano, que se manifiestan incluso antes de los 50 años. Este es el caso de Lucía Wang, presidenta de la Asociación Parkinson Argentina, quien fue diagnosticada a los 33 años. Wang destaca que el diagnóstico abrió la necesidad de manejar cuidadosamente la información y comunicar con claridad a familiares y entorno.
El recorrido de Wang subraya la importancia de filtrar la información, comprender los síntomas y el progreso de la enfermedad para afrontar la vida diaria con mayor autonomía y apoyo social. La difusión de datos correctos es fundamental para desmontar prejuicios y mejorar la integración social de los pacientes.
La experiencia alrededor del Parkinson, evidenciada por casos como el del Indio Solari, muestra que esta condición desafía no solo a quienes la padecen, sino también a la sociedad, que debe superar estigmas y brindar mejores condiciones para su tratamiento y reconocimiento.