La Red Infancia Robada expresó su dolor y preocupación tras las muertes de Agostina Vega y Dulce María, dos adolescentes víctimas de femicidio que expusieron graves deficiencias en la respuesta del Estado. En un comunicado, la organización apuntó directamente a la falta de eficacia y coordinación institucional en la protección y búsqueda de niñas y jóvenes en situación de riesgo.
Agostina Vega, de 16 años, fue encontrada sin vida luego de varios días desaparecida en la provincia de Córdoba. La investigación llevó a la detención de un hombre con antecedentes en violencia de género y delitos sexuales, lo que para la Red Infancia Robada evidencia fallos en la supervisión y prevención, ya que no se activaron de inmediato los protocolos para localizar a menores desaparecidos. La organización reclamó una revisión urgente de estos mecanismos para evitar nuevas tragedias.
El caso de Dulce María, ocurrida en Misiones, también reveló la falta de respuestas rápidas y efectivas ante la desaparición y muerte de la adolescente. Este suceso volvió a poner en primer plano las dificultades que enfrentan las instituciones encargadas de proteger a la niñez y adolescencia frente a situaciones de violencia y riesgo.
La Red Infancia Robada destacó que, pese a la existencia de leyes y organismos especializados para proteger a niños, niñas y adolescentes, el Estado no logró actuar con la celeridad y contundencia exigidas en los momentos críticos. Afirmaron que estas fallas institucionales contribuyen a la vulnerabilidad de las víctimas y a la impunidad de los agresores.
Este pronunciamiento se difundió justo antes de la conmemoración anual del movimiento Ni Una Menos, que visibiliza y denuncia la violencia de género y los femicidios en Argentina. La organización cerró su mensaje con un llamado a reforzar las políticas públicas de protección infantil, reclamando expresamente «Justicia por Agostina», «Justicia por Dulce María» y reiterando la consigna «Ni Una Menos» para honrar la memoria de las jóvenes asesinadas.