Con la mirada puesta en retomar el ritmo legislativo después del receso invernal, el Gobierno convocó a su mesa política para establecer las prioridades y coordinar el avance de proyectos clave en el Congreso. La reunión, realizada en la Casa Rosada y liderada por la secretaria General de la Presidencia, reunió a figuras centrales del oficialismo y del Poder Legislativo.
Entre los temas destacados de la agenda se destaca la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), propuesta impulsada por el presidente Javier Milei. Esta iniciativa busca restringir la capacidad del Banco Central para financiar al Tesoro mediante emisión monetaria y volver a centrar sus objetivos en la preservación del valor de la moneda. Además, plantea establecer límites más estrictos para los funcionarios que autoricen asistencia financiera al Estado y promover la estabilidad institucional del organismo.
La reunión también puso sobre la mesa la discusión en torno a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, un proyecto impulsado por el ministro responsable de la desregulación estatal, que había sufrido postergaciones en el Senado. Este proyecto es particularmente sensible debido a la propuesta de permitir la venta de tierras a extranjeros, un punto que generó resistencias y que el Gobierno intentará negociar para conseguir los apoyos necesarios en las próximas sesiones parlamentarias.
Otro eje central de la agenda es la reforma del régimen de Zona Fría, que contempla beneficios en las tarifas de gas para usuarios en ciertas regiones. Este cambio busca ajustar las condiciones del régimen para adecuarlas a la realidad económica actual y brindar mayor previsibilidad a los beneficiarios, un tema que forma parte de los compromisos del oficialismo para mejorar la estructura tarifaria.
En la mesa política participaron, además de Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y representantes del bloque oficialista en el Senado, entre otros. La presencia de estos referentes confirma el interés del Gobierno en recuperar impulso y lograr consensos que permitan avanzar con las reformas urgentes para su gestión.
La sesión ordinaria del Congreso está prevista para iniciarse poco después del fin del receso, lo que pone presión sobre el oficialismo para cerrar acuerdos y privilegiar proyectos que consideren estratégicos desde el inicio del segundo semestre legislativo.