En medio de un proceso judicial que avanza hacia etapas decisivas, Manuel Adorni enfrenta una próxima indagatoria que podría adelantar el inicio de un procesamiento. El juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita trabajan con la prueba recopilada para fijar la fecha de la declaración antes del receso judicial de invierno, previsto para finales de julio.

La investigación gira en torno a sospechas de enriquecimiento ilícito, negociaciones incompatibles con la función pública y recepción de dádivas. Además, peritos contables evalúan si los movimientos financieros analizados constituyen lavado de dinero. La causa incluye un peritaje tecnológico clave encargado a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO), organismo dependiente de la Corte Suprema de Justicia que actualmente realiza un análisis sobre datos telefónicos.

Este peritaje no revisa los contenidos de las conversaciones, sino el cruce de llamadas, la frecuencia de las comunicaciones y la geolocalización mediante las antenas utilizadas. Se concentran en tres líneas telefónicas: el celular oficial y el particular de Adorni, el teléfono del productor televisivo Marcelo Grandio y el dispositivo de Horacio Silva, socio de la empresa Imhouse SA. El propósito es contrastar estos datos con las fechas en que se firmaron varios contratos de coproducción entre la TV Pública e Imhouse SA, responsable de programas como «Gritalo Mundial» y «La caja de Pandora».

Un elemento central en la investigación es la adquisición y uso de un vuelo privado hacia Punta del Este por parte de Adorni. La justicia encontró que, pese a la afirmación pública del funcionario sobre haber pagado ese viaje con fondos propios, la factura y los pagos están vinculados a Imhouse SA y Marcelo Grandio. El costo del viaje de ida fue declarado en dólares, aunque el pago se hizo en pesos a través de una empresa operadora. En el regreso, el pago fue realizado por el mismo productor televisivo, según testimonios judiciales. También se reveló que el tramo aéreo utilizado formaba parte de un paquete de diez vuelos adquiridos en efectivo por Grandio.