La justicia impuso penas de 18 años de cárcel a cuatro hombres peruanos involucrados en una violación grupal cometida en una vivienda de la zona de Once. La víctima logró alertar a las autoridades tras enviar una denuncia por WhatsApp durante el ataque, lo que desencadenó una rápida intervención policial y una investigación a cargo de la fiscal María de los Ángeles Gutiérrez.

El hecho sucedió en abril de 2024 cuando la joven de 22 años, oriunda del Conurbano Sur, fue invitada por conocidos a un departamento donde inicialmente solo se consumieron bebidas alcohólicas y cocaína. La situación derivó en un abuso sexual sistemático y prolongado durante varias horas, con la participación sucesiva de los cuatro acusados, quienes además privaron ilegalmente de la libertad a la víctima. Los agresores pertenecían a la familia Acosta Chapoñan y tenían vínculos familiares entre ellos.

Las pruebas recopiladas incluyeron testimonios detallados de la mujer, análisis forenses y la colaboración internacional para extraditar a uno de los hermanos que intentó huir a Perú tras el ataque. El Tribunal N°22, con el juez Sergio Paduczak, dictó la sentencia tras evaluar los cargos de privación ilegal de la libertad y abuso sexual agravado por acceso carnal colectivo, con agravantes por el uso de drogas.

Además de la pena de prisión, los sentenciados deberán aportar muestras de ADN para integrarse al registro nacional de abusadores sexuales, una base de datos utilizada para el seguimiento y control de estos delincuentes. Las condenas comenzarán a cumplirse tras la resolución definitiva de posibles apelaciones y tienen vencimiento previsto a partir de 2042.

Este caso es representativo de la creciente visibilidad y respuesta judicial en situaciones de violencia de género, especialmente cuando las víctimas recurren a herramientas digitales para pedir ayuda de manera inmediata. La investigación y sentencia reflejan un avance en la persecución de delitos sexuales complejos y el compromiso estatal para sancionar a los responsables.