En junio, un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) destinó más de $282.000 para cubrir el consumo de servicios públicos como energía, transporte y agua, sin contar subsidios. Este gasto se incrementó un 10,1% respecto al mes anterior y supera en un 54% el gasto registrado en el mismo período del año previo, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y CONICET.
El análisis revela que desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026, la canasta de servicios públicos acumuló un aumento del 919%, significativamente superior al incremento del índice general de precios, que se sitúa en torno al 236% en el mismo período. Esta diferencia refleja cómo los servicios públicos han presionado con fuerza los ingresos de las familias del AMBA, representando aproximadamente el 15% del salario registrado promedio. Dentro de este panorama, el transporte aparece como el gasto más pesado sobre el ingreso familiar.
El crecimiento mensual del 10,1% en la canasta se atribuye tanto a subas tarifarias en todos los servicios como al aumento del consumo energético debido a la temporada invernal. En el desglose sectorial destaca el gas, cuyo cargo fijo aumentó 4,4% y el variable 2,2%, sumado a la mayor demanda propia del invierno, lo que llevó a un incremento total del 23,4% en la factura. En electricidad, también se registró un aumento del gasto del 14,8%, producto de mayores consumos y un ajuste tarifario de casi 5% en el cargo fijo para usuarios sin subsidios.
En el transporte público, la suba fue del 5,7% respecto a mayo: las tarifas de colectivos en la Ciudad crecieron cerca de 4,6%, mientras que las líneas interjurisdiccionales tuvieron un alza adicional del 7,1%. Por último, el servicio de agua mostró un incremento menor, del 0,2%, resultado de ajustes tarifarios moderados y la reducción en días de consumo en junio.