Las tarjetas internacionales Visa y Mastercard cesarán sus operaciones en Cuba a partir del próximo mes debido a una restricción impuesta por Estados Unidos, según informó el Banco Central de Cuba (BCC). Esta medida impacta directamente al sistema financiero cubano, particularmente a la empresa estatal Fincimex, encargada de procesar pagos electrónicos y gestionar las remesas internacionales en la isla.
La decisión responde a la Orden Ejecutiva Nº 14404 firmada recientemente, que amplía las sanciones y limita las transacciones financieras y comerciales con Cuba. Un banco extranjero, que hasta ahora procesaba las operaciones de Fincimex, notificó que, con la entrada en vigor de esta normativa, será ilegal continuar con dichos acuerdos, por lo que optó por interrumpirlos.
Esta suspensión significa que Cuba perderá la capacidad de recibir ingresos mediante el cobro y la comercialización de bienes y servicios a través de las redes de Visa y Mastercard, lo que representa un nuevo obstáculo en un contexto de estrechez económica. El país se enfrenta desde hace años a limitaciones financieras derivadas del embargo y las sanciones estadounidenses, agravadas ahora por esta medida.
Sin embargo, el Banco Central aclaró que otros métodos de pago seguirán disponibles para operar en divisas dentro del territorio nacional. Entre estos se mantienen el uso de efectivo y las tarjetas prepagas nacionales, conocidas como «Clásica» y «Tropical». También continuarán operando algunas alternativas internacionales como las tarjetas rusas «Mir» y chinas «UnionPay», que han ganado aceptación tanto entre turistas como residentes.
El retiro de Visa y Mastercard complica la recepción de divisas y las operaciones financieras internacionales, afectando sectores dependientes del turismo y las remesas. En un escenario marcado por la escasez de recursos y problemas de abastecimiento, esta nueva limitación podría profundizar las dificultades económicas del país y restringir la movilidad financiera de sus ciudadanos.