La expansión de la tecnología 5G en San Rafael es todavía muy reducida, concentrándose en apenas algunos sectores dentro del área urbana y dejando a gran parte del departamento con conexiones que van desde 4G hasta redes más antiguas o directamente sin señal. Esta situación impacta especialmente en las zonas alejadas y rurales, donde la falta de infraestructura penaliza el acceso a servicios digitales.
Un análisis reciente de la plataforma nPerf, especializada en medir la calidad y cobertura de redes móviles, confirma que en Mendoza la mayor penetración de 5G se localiza en el Gran Mendoza, dejando prácticamente fuera del alcance tecnológico al sur provincial. En San Rafael, la cobertura de última generación apenas llega en puntos puntuales, principalmente en la ciudad, mientras que las rutas y corredores turísticos enfrentan interrupciones frecuentes o bajan a tecnologías 2G o 3G.
En cuanto al desempeño por proveedor, Movistar es la firma que presenta mejor cobertura 5G en la zona céntrica del departamento, pero no garantiza señal estable en sectores clave como la Ruta 144 hacia El Nihuil y tramos que conectan con zonas rurales. Claro ofrece 5G en algunos puntos urbanos, pero presenta deficiencias en corredores turísticos y rutas principales, con áreas donde la señal cae a 2G, incluso cerca de la ciudad. Personal, por su parte, registra la cobertura 5G más restringida, con presencia casi exclusiva en un punto urbano y extensa carencia en los distritos rurales.
La situación evidencia un reclamo persistente de quienes viven, trabajan y desarrollan actividades turísticas en el sur mendocino: la necesidad urgente de actualizar y expandir la infraestructura de telecomunicaciones para acompañar las demandas actuales de conectividad y evitar la brecha digital con las grandes urbes.
El informe también señala que la cobertura móvil en Mendoza sigue la traza de los corredores viales principales, pero se debilita notablemente en áreas montañosas y alejadas, donde la señal es escasa o nula. Este déficit afecta no solo la vida cotidiana de la población local sino también la oferta turística, uno de los motores económicos de San Rafael.