El Ministerio de Economía realizó una nueva licitación del Tesoro que concluyó con la adjudicación de más de $13 billones, superando ofertas cercanas a los $15 billones. Este resultado implicó un rollover del 81% sobre los vencimientos, con tasas que superaron las del mercado secundario en casi todos los instrumentos ofrecidos.
Dentro del menú de valores, la letra S13N6 presentó una tasa efectiva mensual del 2,10%, lo que equivalió a una TIR anualizada cercana al 28%. Los bonos ajustados por CER, que protegen contra la inflación, ofrecieron rendimientos variables: la TZXO7 cerró con una TIR de 6,47%, la TZXM8 en 8,09%, y la TZXD8 con 8,41%. Otros bonos destacados, como la TML27 y la TXMD9, tuvieron rendimientos bajo la tasa TAMAR que se ubicaron entre 5,40% y 9,16%, mientras los instrumentos D31G6, TZVD8 y AO28 mostraron TIRs que oscilaron entre 6,41% y 8,57%.
En paralelo, el tipo de cambio oficial cerró sin variaciones respecto a la jornada anterior, a $1477 por dólar, acumulando una suba moderada en lo que va de la semana. La menor presión sobre el mercado cambiario estuvo acompañada por señales claras de cobertura cambiaria, con un aumento en el interés abierto en contratos de futuro sobre el dólar por US$153 millones, lo que totalizó un incremento de US$631 millones en los últimos días. Además, los instrumentos vinculados al dólar alcanzaron un volumen récord histórico desde que se poseen registros.
El Banco Central continuó con la compra de divisas, adquiriendo US$50 millones durante la jornada y alcanzando compras acumuladas por US$240 millones en el último período. En lo que va de junio, las compras superaron los US$1.300 millones. Aunque se observó una desaceleración en el ritmo de adquisiciones, tras acumular más de US$11.000 millones durante el año, el organismo mantiene su política para sostener el equilibrio cambiario.
Por último, el mercado de bonos en moneda extranjera consiguió mantener un saldo positivo, y el riesgo país se mantuvo por debajo de los 430 puntos básicos, aunque el índice Merval registró una caída. El peso mayorista finalizó estable en torno a 1478 pesos por dólar, pero acumuló una depreciación cercana al 4,6% durante junio, mientras que los contratos futuros con vencimiento a fin de año se ubicaron por encima de los 1650 pesos por dólar.