El club River Plate comenzará una reestructuración significativa en su plantilla al confirmar la salida de 15 jugadores durante el mercado de pases actual. Este movimiento implica una reducción de costos salariales y apunta a conformar un equipo más competitivo con la incorporación de entre cinco y siete futbolistas nuevos.

De acuerdo con las fuentes, estos 15 jugadores suman una inversión cercana a los 54 millones de dólares en sus transferencias, aunque cuatro de ellos surgieron de las inferiores del club y no generarían un gasto directo en su adquisición. Entre los futbolistas salientes, algunos llegaron con montos elevados y no lograron rendir según lo esperado, provocando pérdidas económicas y deportivas.

El desglose de la inversión en estos jugadores destaca a algunos casos emblemáticos con cifras significativas, como Kevin Castaño (14 millones), Maximiliano Salas (9 millones) y varios futbolistas como Matías Galarza, Germán Pezzella y Giuliano Galoppo, cuyo costo fue de aproximadamente 4 millones cada uno. Esta situación evidencia algunas apuestas que no se consolidaron durante los últimos años, lo que obligó a tomar decisiones drásticas para adecuar la nómina y la masa salarial.

Por otro lado, figuras como Franco Armani o Paulo Díaz llegaron hace varios años con montos más accesibles, mientras que otros refuerzos como Juanfer Quintero y Maximiliano Meza fueron contrataciones a menor precio que aportaron valor en su momento. Sobre Quintero, el club aún no define su futuro, ya que se considera su derecho a elegir su destino tras su desempeño.

El presidente del club trabaja estrechamente con el director deportivo y el cuerpo técnico para ejecutar esta depuración, buscando un plantel reducido de alrededor de 20 jugadores de elite que permita mayor competitividad y equilibrio financiero. La salida de varios futbolistas incluirá ventas, préstamos y posiblemente rescisión de contratos, mecanismos que dan flexibilidad a la institución en este proceso.