Gustavo Alfaro, al mando de la selección paraguaya, se mostró crítico ante la controversia generada por la expulsión de Miguel Almirón en el partido contra Turquía, por una infracción que, según él, no se sancionó de igual manera en otro duelo del Mundial de Qatar 2026. En ese encuentro, Jude Bellingham, de Inglaterra, protagonizó una acción similar a la del futbolista paraguayo pero no recibió tarjeta roja. Alfaro insistió en que busca equidad en la aplicación de las normas.

La expulsión de Almirón obedeció a la «ley Prestianni», una regla nueva que prohíbe taparse la boca al dirigirse a un adversario, y que entró en vigencia tras el incidente en un partido previo entre Vinicius y Prestianni. Sin embargo, Alfaro recalcó que el árbitro y el VAR no sancionaron igual a Bellingham cuando, en el duelo entre Inglaterra y Ghana, el mediocampista hizo un gesto similar. Esto, según Alfaro, genera un clima de desigualdad que afecta al desarrollo del juego.

El técnico paraguayo pidió evitar interpretaciones que desvirtúen el fútbol y calificó el debate como una distracción. Reconoció la sanción aplicada a su jugador y aseguró que la selección aceptará el reglamento vigente, esperando poder contar con Almirón en la siguiente fase si logran avanzar. Además, Alfaro sostuvo que sólo ha pedido igualdad de condiciones y que el partido contra Australia, donde Paraguay deberá afrontar la suspensión de su mediocampista, será decisivo para sus aspiraciones en el grupo.