La selección nacional de Indonesia enfrentó un período complicado al disputar dos partidos amistosos contra Omán y Mozambique tras concluir una extensión prolongada de competencias en sus clubes. El entrenador John Herdman reconoció que la fatiga de los jugadores influyó en el desarrollo inicial, pero resaltó la actitud positiva y el compromiso del plantel durante los entrenamientos.
Los encuentros de preparación se realizaron en el estadio Gelora Bung Karno de Yakarta, donde el cuerpo técnico pudo retomar la estructura táctica que han venido perfeccionando. A pesar del cansancio acumulado, la intensidad y el ritmo del equipo mejoraron para corregir deficiencias detectadas en partidos anteriores.
Para estos partidos, Herdman convocó a un grupo de 23 jugadores, incluyendo oportunidades para atletas menos experimentados como Rayhan Hannan y Mathew Baker, quienes tuvieron la chance de demostrar su nivel con el equipo nacional. El entrenador británico subrayó que el principal objetivo es mantener el enfoque en los retos futuros, especialmente en las competencias de la AFC y la ambición de clasificarse para el Mundial.