La convocatoria de Neymar para el Mundial 2026 generó un efecto inmediato en el ámbito comercial y digital, movilizando a diversas marcas que buscaron capitalizar la presencia del astro brasileño en uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. Con millones de seguidores en redes sociales, Neymar volvió a situarse en el epicentro del fútbol y la atención mediática.

Las primeras empresas en reaccionar fueron Puma, Red Bull y Mercado Libre, cada una con enfoques distintos para conectar con el público. Puma lanzó un video con un tono irónico en el que Neymar aparece rompiendo una lista donde no aparecía convocado, aludiendo a las especulaciones y dudas previas sobre su continuidad en la selección. Por su parte, Red Bull eligió un mensaje emocional, mostrando al jugador en un recorrido simbólico por sus anteriores mundiales hasta llegar a su participación en 2026. Mercado Libre, en cambio, se centró en generar expectativa con publicaciones vinculadas al fenómeno social que acompaña a cada movimiento de Neymar.

Tras estos primeros movimientos, otras marcas se sumaron rápidamente al fenómeno. Empresas como Aiwa, Tropicool, Popper y Cancao Alimentos lanzaron contenidos que van desde promociones hasta piezas humorísticas y memes, buscando amplificar el impacto viral alrededor del anuncio. Muchas de ellas apelaron a la carga emocional que despierta Neymar y su conexión histórica con la selección brasileña, un aspecto que también potenció el club Santos.

El Santos aprovechó este momento como una oportunidad institucional, publicando imágenes que remontan a la relación simbólica entre Neymar, Pelé y la emblemática camiseta número 10 de Brasil. Además, difundió videos con las reacciones de sus juveniles al conocer sobre la convocatoria, un gesto que refuerza el vínculo emotivo entre el jugador y su club formador.

El efecto en las redes sociales fue inmediato y masivo. Neymar ganó más de un millón de seguidores en Instagram en pocas horas, convirtiéndose en el futbolista con mayor crecimiento digital entre todos los convocados brasileños. Este fenómeno evidencia no solo el peso mediático del jugador, sino también la capacidad de las marcas para activar campañas efectivas a partir de un hecho deportivo de alto impacto.