Juana Tinelli utilizó su programa de streaming para dar su versión sobre el final de su relación con Bautista Cuiña, tras un episodio violento que marcó el quiebre definitivo entre ambos. La joven, de 23 años, denunció haber sufrido violencia de género durante una noche conflictiva en un boliche de la Ciudad de Buenos Aires y cuestionó la actitud tanto de su expareja como del personal del local ante el incidente.
En medio de la controversia, Juana enfrentó críticas en redes sociales y desmintió rumores sobre burlas hacia Bautista. Afirmó que sus comentarios anteriores no tenían intención despectiva y detalló que Cuiña posee una posición económica sólida en el mercado inmobiliario internacional. También pidió que la madre de su ex no intervenga en un conflicto que consideró exclusivamente de adultos, tras las acusaciones cruzadas que surgieron en los medios.
El origen del enfrentamiento se produjo luego de un llamado de auxilio realizado por Juana a sus allegados, tras recibir agresiones en las inmediaciones del boliche. La situación desencadenó el fin del noviazgo y puso en marcha actuaciones legales. La tensión subió cuando la familia de Bautista defendió la inocencia del joven, criticando a la madre de Juana por el modo en que devolvió prendas del exnovio en la custodia del edificio, un gesto que generó polémica pública.
La modelo también denunció la falta de empatía de los medios de comunicación en el manejo del caso y rechazó la sobreexposición del conflicto sin tener en cuenta la gravedad de la situación. Su descargo apuntó a visibilizar los episodios de violencia que sufrió y a exigir respeto en el tratamiento mediático, mientras mantiene una posición firme frente a quienes ponen en duda su relato.