El Tate Modern de Londres inauguró una exposición dedicada a Julio Le Parc, figura clave del arte cinético y óptico, que falleció recientemente a los 97 años. La muestra reúne una amplia selección con 75 piezas, muchas provenientes directamente de su taller, y destaca por incluir un poema escrito por el propio artista poco antes de su muerte, que aporta una carga emotiva y simbólica a la retrospectiva.
La curadora de la exposición, Val Ravaglia, explicó que el poema inicialmente fue incorporado por petición del artista como un texto para reflexionar sobre el final de su vida, pero tras su fallecimiento el texto cobra un significado más profundo, convirtiéndose en una suerte de despedida.
Le Parc, nacido en la provincia argentina de Mendoza, se estableció en París desde 1958, donde desarrolló la mayor parte de su obra y logró consolidar su legado artístico. De hecho, gran parte de las obras expuestas llegan desde su estudio en la periferia parisina, lo que permite observar su trayectoria y revisiones constantes de sus piezas.
El artista se mantuvo activo y en contacto con los responsables del Tate Modern hasta sus últimos días, brindando sugerencias para el montaje de la exposición a pesar de su deteriorada salud. Tenía la intención de asistir a la inauguración y se encontraba gestionando su viaje desde París a Londres.
Este homenaje en Londres representa la primera gran retrospectiva de Le Parc en un museo británico y se suma a una sólida trayectoria de muestras internacionales, incluyendo retrospectivas en Düsseldorf, París, Miami y Buenos Aires. El Tate Modern reconoció temprano el valor de su obra al adquirir piezas en la década de 1970, cuando el arte cinético ganaba relevancia mundial.