La Unión Europea organizó un puente aéreo para trasladar 100 toneladas de material de emergencia al este de la República Democrática del Congo, una zona particularmente afectada por una reciente epidemia de ébola. Esta ayuda incluye medicamentos, tiendas de campaña y equipos de protección destinados a apoyar la respuesta sanitaria en una región con acceso difícil debido a la inseguridad y las malas condiciones de infraestructura.

El brote de fiebre hemorrágica por virus Bundibugyo fue declarado oficialmente a mediados de mayo, sin vacuna ni tratamiento específico disponibles para combatirlo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se confirmaron más de 450 casos y 82 muertes. El epicentro está en la provincia oriental de Ituri, donde la presencia de grupos armados complica las operaciones humanitarias.

La comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, llegó recientemente a Bunia, la capital de Ituri, para supervisar las acciones de apoyo y reiterar la necesidad de un acceso seguro para los equipos sanitarios y humanitarios. La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) africanos lanzaron un plan de respuesta valorado en cientos de millones de dólares para fortalecer la vigilancia epidemiológica, incrementar las pruebas de laboratorio y mejorar las medidas de prevención de infecciones durante los próximos meses.

La Unión Europea enfatizó que contener la epidemia depende más de un sistema sanitario sólido y una respuesta rápida que de cerrar fronteras de manera estricta. El virus se transmite por contacto estrecho con fluidos corporales, lo que convierte la intervención en terreno en un desafío constante en medio de condiciones adversas.