Las autoridades venezolanas mantienen una intensa labor de rescate tras los dos fuertes terremotos que sacudieron el país, dejando un saldo de al menos 920 personas fallecidas y más de 3.300 heridas. Los movimientos telúricos, uno de magnitud 7,2 y otro de 7,5, provocaron además miles de daños materiales y un importante número de desaparecidos.

Según informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, unas 172 personas permanecen atrapadas entre los escombros, mientras que alrededor de 4.000 ciudadanos han quedado damnificados por la emergencia. Además, se ha reportado que las viviendas con daños totales o severos superan las 383, concentrándose principalmente en el estado La Guaira, declarado «zona de desastre» por el gobierno nacional.

El funcionario advirtió sobre la congestión de vías en La Guaira debido al desplazamiento masivo de quienes quieren ayudar, lo que dificulta el acceso de ambulancias y equipos de rescate. Por ello, pidió a la población evitar desplazamientos innecesarios para facilitar las labores humanitarias y de emergencia. Hasta el momento, desde el miércoles, se han registrado más de 300 réplicas sísmicas.

Con el fin de fortalecer la respuesta ante la crisis, la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, ordenó la militarización de La Guaira. La medida busca asegurar la protección de las zonas afectadas y garantizar el libre tránsito de los cuerpos de rescate, bomberos y servicios de protección civil que trabajan en la búsqueda de sobrevivientes y el soporte a los damnificados.

Este operativo incluye el despliegue de efectivos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), encargados de mantener el orden público y apoyar la coordinación de la contingencia. El estado costero ha sido uno de los más golpeados por la tragedia, con múltiples colapsos estructurales y daños a infraestructuras fundamentales.

En el plano internacional, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, indicó que la cantidad de desaparecidos supera los 50.000 y que la cifra oficial de muertos probablemente aumentará en los próximos días. Equipos de búsqueda y rescate de diversos países ya están desplegados en el terreno, con más de 1.600 efectivos y alrededor de 100 perros entrenados para labores de detección entre los escombros.

Entre las víctimas también se encuentran extranjeros provenientes de países como Portugal, España, Brasil, Italia y China, lo que refleja la magnitud del desastre en la región.