El Comité Directivo Ejecutivo (Gecex) de la Cámara de Comercio Exterior (Camex) ratificó el incremento de aranceles para autos eléctricos e híbridos importados, elevando la tasa al 35% para vehículos semidesmontados (SKD) a partir de julio. En paralelo, reactivó un cupo con tipo cero para modelos desmontados (CKD) y semidesmontados, destinado a mantener el flujo de importaciones bajo ciertas condiciones durante seis meses desde el 1 de julio.

Este cupo libre de impuestos cuenta con un límite financiero de US$ 463 millones e incluye vehículos que se ensamblan parcialmente en Brasil, buscando favorecer ciertas etapas productivas nacionales. El arancel para CKD seguirá siendo del 14% hasta finales de 2026, y también aumentará a 35% en enero de 2027. Por encima de la cuota, se aplican las tarifas establecidas según el calendario oficial vigente. Los autos eléctricos completamente ensamblados en el extranjero permanecen sujetos a la normativa fiscal común, sin cambios en los aranceles.

En el comunicado oficial, Gecex explicó que la medida intenta compatibilizar la política comercial con objetivos ambientales, como la renovación del parque automotor y la reducción de emisiones de carbono. El organismo destacó que los vehículos electrificados son parte esencial en la descarbonización de la industria automotriz brasileña y en la transición hacia tecnologías más sostenibles.

No obstante, esta decisión generó críticas por parte de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos a Motor (Anfavea). La entidad expresó su preocupación sobre el impacto negativo que la medida podría tener en los productores instalados en el país, los empleos locales y el sector de autopartes nacional. Según Anfavea, tanto sindicatos como representantes empresariales han alertado sobre los perjuicios de mantener y renovar cupos de importación sin impuestos, que podrían desincentivar la producción local y afectar la cadena productiva.