El dólar registró un avance significativo que lo llevó a cotizar en R$ 5,187, el nivel más alto en casi tres meses, debido a un aumento en la aversión global al riesgo. Durante la jornada, la moneda llegó a tocar R$ 5,19. Este movimiento responde principalmente a la cautela de los inversores ante los próximos datos de inflación en Estados Unidos, que podrían influir en las decisiones de la Reserva Federal respecto a las tasas de interés.

En el mercado doméstico, la bolsa experimentó una ligera recuperación después de una caída matutina, cerrando con un incremento del 0,52% en el índice Ibovespa. Esta mejora respondió al avance en las acciones de grandes jugadores como Petrobras y bancos, además de empresas ligadas al ciclo económico brasileño. La publicación del acta de la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) alivió parte de la incertidumbre, al señalar la posibilidad de pausar el recorte de tasas de interés dependiendo del contexto internacional. Este documento disipó las dudas generadas por el comunicado previo, en el que no se aclaraban los pasos futuros para la tasa Selic.

En el ámbito internacional, los mercados enfrentaron presiones mixtas. El índice Nasdaq retrocedió cerca del 2%, principalmente por la toma de ganancias en acciones tecnológicas y de inteligencia artificial. Al mismo tiempo, el mercado se mantuvo atento a la publicación del índice PCE, referente para las decisiones de la Fed sobre inflación. En Europa, datos económicos menos optimistas aumentaron la cautela entre los inversores.

Por otra parte, los precios del petróleo descendieron, influenciados por las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y la posible flexibilización del flujo de crudo a través del estrecho de Ormuz. El barril Brent para septiembre cayó a 76,80 dólares, mientras que el WTI para agosto cerró en 73,21 dólares, reflejando la expectativa de un aumento en la oferta mundial.