Países Bajos confirmó su dominio en el Grupo F del Mundial 2026 al imponerse 3-1 ante Túnez, un partido resuelto en pocos minutos y que le aseguró el primer lugar de la llave. El combinado neerlandés se mantuvo invicto y acumuló siete puntos, tras asegurar rápidamente una ventaja que le permitió controlar el ritmo del juego bajo una intensa lluvia.
El encuentro en Kansas City comenzó favorablemente para los neerlandeses, que en apenas siete minutos anotaron dos goles. El primero fue un autogol de un defensor tunecino, mientras que el segundo llegó tras un preciso cabezazo de Virgil van Dijk que asistió a Brian Brobbey. Más tarde, aunque Túnez descontó, la diferencia se amplió con un nuevo cabezazo de Jan Paul van Hecke tras un córner, sellando la victoria 3-1.
Japón y Suecia completaron la definición del grupo con un empate 1-1 en Arlington, resultado que favoreció a ambos para avanzar a la fase de eliminación directa. Japón terminó segundo con cinco puntos gracias a un gol tempranero en el segundo tiempo, mientras que Suecia accedió a los octavos como uno de los mejores terceros. El partido tuvo un desarrollo equilibrado con pocas ocasiones claras, pero mostró momentos decisivos para cada selección en la segunda mitad.
El seleccionado asiático abrió el marcador con una jugada colectiva que culminó Daizen Maeda, mientras que Suecia empató gracias a un potente remate de Anthony Elanga en el área rival. En los minutos finales, el arquero japonés Zion Suzuki tuvo varias intervenciones claves para evitar la remontada sueca, asegurando así su lugar en la siguiente ronda.
Por su parte, Túnez cerró su participación con un desempeño negativo: perdió los tres partidos, recibió doce goles y terminó sin puntos ni opciones para avanzar. La selección africana no logró sobreponerse a la superioridad de sus rivales en el grupo y cumplió una campaña para el olvido.
Con esta definición, el Grupo F del Mundial 2026 quedó completamente cerrado: Países Bajos lidera con siete unidades, seguido por Japón con cinco y Suecia con cuatro, ambas selecciones aseguraron su pasaporte a los dieciseisavos de final, dejando fuera a un débil Túnez.