A pocos kilómetros de la capital tucumana, en la estación de servicio YPF Empalme en Banda del Río Salí, la atmósfera se transforma con la llegada de la noche. Personas con camisetas celeste y blanca, muchas de ellas camioneros y turistas que viajan por la ruta 9, aprovechan las comodidades del parador para detenerse y vivir juntos el estreno de Argentina en el Mundial 2026.
El bar del lugar se preparó con anticipación, trabajando durante toda la jornada para recibir a una concurrencia diversa que superó las expectativas. El espacio, que ofrece no solo servicio de comidas sino también duchas y estacionamiento, se llenó minutos antes del inicio del partido y se destacó por la mezcla de acentos provenientes de Córdoba, Buenos Aires, Río Negro y Neuquén, reflejando la diversidad de quienes transitan el país por tierra.
Entre los asistentes, muchos son camioneros que viajan desde distintas regiones. Sergio Úsquedamira, oriundo de Ituzaingó en Buenos Aires, compartió que después de más de dos décadas en la ruta, solo pudo ver un Mundial en casa y que esta oportunidad de seguir a la Selección desde Tucumán es especial por el clima de hermandad que se genera entre desconocidos. Junto a él, Pablo Bettinotti, también camionero, recordó que su camino muchas veces lo llevó a vivir el fútbol desde lugares similares, y valoró el simbolismo de presenciar otro debut mundialista en ruta.
Los mozos del bar atienden con rapidez, sirviendo clásicos como pizzas, sánguches de milanesa, matambre y papas fritas. El ambiente se llena de expectativa, donde los sonidos de las cornetas y las charlas cruzadas crean un marco único para compartir el fervor nacional. Este parador se volvió un punto de encuentro habitual en las competencias mundialistas, consolidando su rol como refugio para quienes, pese a recorrer largas distancias, no renuncian a seguir cada jugada del equipo nacional.