Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia recuperó la gloria en la Liga Nacional de Básquet al derrotar a Quimsa por 68-56 en el sexto juego de la final, confirmando su título en una serie intensa y cargada de emociones. La definición se dio ante un estadio Socios Fundadores colmado de hinchas que celebraron con euforia una consagración histórica para el club.

Desde el inicio de la serie, Gimnasia mostró una notable fortaleza al imponerse en los dos primeros juegos disputados en Santiago del Estero, algo que parecía inédito dado el rendimiento de Quimsa durante la temporada regular. La visita además ganó el tercer encuentro en casa, colocándose 3-0 y quedando a un paso del campeonato. Sin embargo, el equipo santafesino reaccionó y ganó dos partidos consecutivos para mantenerse con vida, transformando la final en un duelo mental y físico por el título.

En el cierre, Gimnasia exhibió su mejor versión con una defensa agobiante y un juego decidido en cada posesión. La figura estelar fue Sebastián Carrasco, base chileno del equipo, que aportó 19 puntos y fue elegido como el Jugador Más Valioso de las finales. La serie no solo se decidió por el marcador sino también por la capacidad del Mens sana para resistir la presión y la adversidad, así como por el acompañamiento masivo de su público local, fundamental para sellar la victoria definitiva.

Los parciales del partido final mostraron un duelo parejo pero con Gimnasia siempre manteniendo la delantera y respondiendo con contundencia a los intentos de reacción de Quimsa. Al sonar el último silbato, la celebración fue total: jugadores emocionados se abrazaron en el parquet mientras las graderías estallaban en festejo, resumiendo el esfuerzo, la entrega y la convicción que significaron conquistar la Liga Nacional por segunda vez en la historia del club.