Franco Colapinto cerró la primera parte de la temporada con un resultado que reflejó las dificultades técnicas de su equipo, Alpine. El piloto argentino terminó en la 15ª posición en el Gran Premio de Hungría y reconoció que el auto no le permitió competir por los puntos en un circuito exigente como el Hungaroring.
La largada estuvo marcada por inconvenientes que condicionaron su carrera desde los primeros metros. Colapinto explicó que, después de un buen arranque, se quedó atrapado detrás de Pierre Gasly en la curva 1 y sufrió un incidente en la curva 4, que lo desplazó fuera de pista para perder dos posiciones. A partir de ese momento, su progresión fue limitada por falta de ritmo y la dificultad para superar a sus rivales.
El piloto describió el problema central como la falta de adherencia en su monoplaza, que persistió incluso con neumáticos nuevos después de la parada en boxes. La sensación fue de un auto que patinaba constantemente, con equilibrio inestable tanto en el tren delantero como en el trasero. Colapinto admitió que hubo momentos en que no supo si el incidente inicial había generado algún daño que afectara aún más el rendimiento, pero confirmó que la sensación de falta de grip fue clara en toda la carrera.
Además, la gestión del tráfico en pista complicó su estrategia y le hizo perder tiempo valioso. En resumen, calificó el balance del Alpine como «bastante malo» y el ritmo general como insuficiente, anticipando la necesidad de entender y corregir los motivos para mejorar en lo que resta de temporada.
Con la finalización del GP de Hungría comienza el receso europeo de verano para la Fórmula 1, un período que será vital para Alpine. El equipo francés aprovechará esta pausa para introducir actualizaciones y trabajar en la optimización del monoplaza. Consciente de la oportunidad para reajustar su enfoque, Colapinto anunció que descansará y se enfocará en los próximos test donde espera aprender más sobre las características del auto.
De esta forma, aunque el presente reflejó limitaciones, el piloto mantiene la expectativa de avanzar en su adaptación y contribuir a las mejoras técnicas que Alpine debe implementar para ser más competitivo en la segunda mitad del año.