La estructura de La Libertad Avanza (LLA) en la Primera Sección Electoral bonaerense enfrenta una profunda crisis que afecta a la mayoría de los municipios del conurbano norte y oeste. La falta de liderazgo y las disputas por el control de cargos en organismos nacionales como PAMI y ANSES han provocado una fragmentación creciente dentro del espacio, con constantes rebeldías de concejales y militantes contra la dirigencia centralizada por Sebastián Pareja y Luciano Olivera.
En distintas localidades, los conflictos internos escalan y se entrelazan con presiones externas, principalmente de sectores vinculados al PRO y a Patricia Bullrich. En San Martín, aunque aún no logran desplazarlo, se intensifica la oposición hacia el periodista deportivo Mollo. Marcos Paz vive una situación crítica que dirigentes locales califican de “polvorín”, reflejo de las tensiones internas y la falta de acuerdos estables.
En Merlo, las disputas se profundizaron tras la influencia de Ramón “Nene” Vera y su hija, dividiendo la estructura política y agudizando el enfrentamiento entre el sector juvenil “purista” y los acuerdos pragmáticos con fuerzas políticas tradicionales de la periferia. Ituzaingó muestra una paralización casi total del armado político de LLA, con pocas figuras en actividad, destacando únicamente el exPRO Gastón Di Castelnuovo.
Hurlingham también atraviesa una crisis que detonó en una rebelión abierta. Los concejales libertarios decidieron distanciarse de la dirección provincial por el rechazo de las bases a las negociaciones de las cúpulas. Aquí, el ala ligada a Bullrich intenta desplazar a Rafael “El Tano” De Francesco y a su hijo Lucas, a quienes acusan de manejar la estructura con discrecionalidad.
En Pilar, la derrota municipal profundizó la división y derivó en la ruptura del bloque libertario antes de asumir su mandato. El enfrentamiento principal se da entre Andrés Genna, aliado a Bullrich y Pachón, y el grupo liderado por Solana Marchesán, quien ya considera pasarse al espacio del pastor Dante Gebel. Mientras tanto, en Mercedes, la gestión de Pareja provocó la fractura total del bloque libertario.
La diáspora política alcanza también a Campana, donde los ediles originales de LLA se dividieron en sub-bloques tras el incumplimiento de promesas relacionadas con cargos nacionales y provinciales. A lo largo de la Primera Sección Electoral, el diagnóstico es unánime: la ausencia de conducción efectiva y arbitraje está desintegrando el espacio, que sufre un proceso de dispersión que pone en duda su futuro político.