Argentina logró finalizar la primera fase del Mundial con un récord perfecto tras superar a Jordania por 3-1, en un partido con más de 70 mil espectadores que sirvió tanto para completar el calendario como para recuperar jugadores y probar nuevas opciones tácticas. El triunfo reafirmó la presencia dominante del equipo en el Grupo J y le aseguró anticipadamente el primer puesto.
El rendimiento sobresaliente de Leandro Paredes, quien marcó el ritmo del equipo y se convirtió en el eje del juego, fue una de las principales conclusiones tras el encuentro. El volante de Boca Juniors fue fundamental en la distribución y en la salida del balón, mostrando que llegó para ser una pieza fija en la selección. Nicolás Tagliafico también se afianza dentro del equipo, apoyando la estabilidad defensiva y ofensiva.
El plantel dirigido por Lionel Scaloni utilizará la próxima semana para pulir detalles antes de enfrentar a Cabo Verde en los octavos de final, el único clasificado de los 32 equipos que llega sin victorias en la fase inicial. Este equipo africano, que se clasificó con tres empates, representa el próximo desafío de Argentina, que busca mantener su nivel sin subestimar a ningún rival.
En cuanto a las variantes, es probable que Scaloni conserve el esquema que ha funcionado durante los primeros partidos, pero realice cambios en la alineación titular, especialmente en el medio campo y las opciones ofensivas. El cuerpo técnico valorará la presencia de Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul y Enzo Fernández como posibles acompañantes de Paredes. Por otro lado, Thiago Almada y Giuliano Simeone se perfilan como alternativas, aunque han demostrado ser más útiles en acciones de ataque que en tareas defensivas.
La estrella Lionel Messi continúa siendo inamovible en el once inicial, mientras que la lucha por acompañarlo arriba se define entre Lautaro Martínez, que recuperó confianza tras su gol de penal, y Julián Álvarez, cuya capacidad de juego equilibrado ha sido clave tras superar una lesión que limitó su participación anterior.
El partido ante Jordania no solo sirvió para mantener el puntaje ideal, sino también para recuperar la confianza y ajustar el equipo de cara a la etapa decisiva, con la mirada puesta en avanzar lo más lejos posible en la Copa del Mundo.