Ante la alerta generada por un posible caso de Ébola relacionado con un tripulante extranjero que presentó síntomas compatibles al arribar a un puerto provincial, el Ministerio de Salud Pública organizó una reunión para actualizar y coordinar los protocolos de prevención y vigilancia epidemiológica.
El encuentro, liderado por el titular de la cartera sanitaria, se enfocó en revisar las pautas de control de infecciones, evaluar los insumos disponibles, optimizar la logística para traslados y definir los circuitos para la derivación de muestras y tratamientos, en espera de nuevas directivas nacionales. Estas medidas buscan fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario ante eventuales casos relacionados con el brote activo en África.
La directora general de Epidemiología explicó que el nivel de alerta en América sigue siendo bajo, pero insistió en la importancia de mantener los criterios de notificación, aislamiento y triage según los lineamientos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Además, recordó que el Ébola Bundibugyo, presente en Uganda y Congo, mantiene activos brotes que requieren vigilancia constante.
El Ébola es una enfermedad viral grave con un período de incubación que puede oscilar entre 2 y 21 días. Su contagio ocurre por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas. Actualmente, no existe una vacuna de uso masivo ni un tratamiento específico aprobado para todas sus variantes, por lo que el abordaje se centra en el aislamiento y el tratamiento de soporte.