La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, participó de una reunión con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el ministro de Salud provincial Nicolás Kreplak, donde se abordó el impacto del recorte presupuestario del Gobierno nacional en el sistema público de salud. Más de 60 jefes municipales analizaron la situación en el Salón Dorado de la Casa de Gobierno de Buenos Aires, con énfasis en el desfinanciamiento de programas esenciales y el aumento de la demanda en hospitales y centros sanitarios locales.
En ese marco, Fernández advirtió que el sistema de salud está «colapsando» por los recortes que, según dijo, alcanzan un 40% en el presupuesto desde la asunción de Milei. Explicó que el ajuste incluye la suspensión en la provisión de medicamentos, la disminución en la distribución de vacunas y otros insumos, además de un fuerte impacto en programas nacionales y en la cobertura de PAMI. Como consecuencia, más de 742 mil personas perdieron su acceso a la medicina prepaga por la pérdida de empleos y la flexibilización del sector.
En Moreno, la reducción en la financiación nacional afecta servicios clave como salud materno infantil, programas de salud sexual y reproductiva, VIH, hepatitis y tuberculosis, así como provisión de medicamentos oncológicos y dispositivos médicos. La interrupción del programa Remediar, que provee insumos y remedios para centros de atención primaria, agrava la situación a nivel territorial. Para afrontar la demanda de 2025 y mantener la cobertura para 47 mil personas, el municipio debería destinar una cifra millonaria fuera de su alcance económico.
La intendenta destacó además las dificultades para cobrar los recursos asignados a través del programa SUMAR, que permitió facturar más de mil millones de pesos en 2025, aunque sólo se recibieron parcialmente los pagos previstos. En respuesta, la gestión local reorganiza recursos y sostiene prestaciones básicas para evitar el agravamiento del acceso a la salud pública en la comunidad.