María Eugenia Vidal cuestionó duramente al Gobierno por mantener en el cargo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación por presuntos delitos de corrupción y enriquecimiento ilícito. La exgobernadora recordó en una publicación en la red social X que todavía esperan la presentación de la declaración jurada de Adorni, acompañando su reclamo con la imagen de un esqueleto sentado, en evidente alusión a la prolongada espera.

El desencuentro se profundizó después de que la Oficina de Respuesta Oficial del Gobierno difundiera un extenso comunicado donde acusaban a Vidal de hipocresía y doble moral. En ese texto, el oficialismo mencionó las causas judiciales en las que la exfuncionaria fue imputada: una vinculada a un presunto enriquecimiento ilícito por la compra de un departamento y otra por supuestas irregularidades en aportantes a la campaña electoral de 2017. Aunque Vidal fue sobreseída en ambas, el Gobierno cuestionó que critiquen a quienes hoy están bajo investigación sin reconocer sus propios antecedentes.

Este cruce entre voces refleja la tensión creciente entre el PRO y La Libertad Avanza, que si bien coinciden en algunas votaciones parlamentarias, muestran diferencias públicas que afectan su relación política. En particular, la posible candidatura de Adorni en la Ciudad de Buenos Aires ha generado roces con el macrismo, que busca mantener su influencia en la capital. Además, el expresidente Mauricio Macri endureció recientemente su postura frente al Gobierno, marcando distancia con la gestión oficial.

Por su parte, Vidal se mantiene firme en su reclamo y ha utilizado las redes para mantener en el centro del debate la falta de transparencia de Adorni, un funcionario que desde hace meses no presenta su declaración jurada, un requisito obligatorio para empleados públicos. Este pedido pone en cuestión la ética y la transparencia dentro del Ejecutivo, un punto clave en la agenda política actual.