La Confederación General del Trabajo (CGT) definió un plan de acción escalonado para enfrentar las políticas del Gobierno de Javier Milei, cuya expresión principal será una movilización de carácter nacional cuya fecha se establecerá próximamente. Esta iniciativa forma parte de una estrategia destinada a maximizar el impacto y la visibilidad de las protestas, sin fijar plazos estrictos para sus etapas.
En una conferencia de prensa, Jorge Sola, cosecretario general de la central gremial, detalló que la CGT formará una mesa de acción política y gremial para coordinar la logística de las medidas de fuerza. Además, anunció que la central buscará articular un frente amplio de reclamo, integrando movimientos sociales y diversos sectores civiles afectados por la actual situación económica.
La propuesta de la CGT apunta a consolidar una protesta multisectorial que incluya tanto a sindicatos como a organizaciones sociales, con el objetivo de fortalecer el volumen y la representatividad del reclamo. En esta línea, se mostraron abiertos a generar alianzas estratégicas para sumar apoyos y amplificar la demanda contra el modelo económico vigente.
Por otra parte, la conducción de la CGT adelantó que recurrirá a la vía judicial para impugnar el proyecto oficial relacionado con los holdouts, aduciendo que presenta vicios de inconstitucionalidad. Sola cerró su intervención con una crítica contundente al programa económico del Ejecutivo, reutilizando la expresión jurídica «el que paga mal, paga dos veces», para subrayar que están en desacuerdo con el rumbo adoptado.