Jean-Luc Mélenchon sorprendió al comenzar su campaña presidencial con un acto en Saint-Denis, donde usó consignas históricamente asociadas a la extrema derecha, como «¡estamos en casa!», expresión tradicional del Frente Nacional y sus sucesores. Al apropiarse del lema, buscó convertirlo en un mensaje inclusivo que reivindica el aporte de las generaciones pasadas sin connotaciones excluyentes.
Este movimiento estratégico no es aislado. Desde hace meses, Mélenchon también ha empleado el término «gran sustituto», acuñado originalmente por ideólogos de extrema derecha para cuestionar la inmigración. En su caso, lo utiliza en clave irónica o paródica para plantear un relevo generacional desde una visión contraria a la teoría del «Gran Reemplazo» que tanto afecta al discurso identitario de la derecha radical.
El uso de estas expresiones busca posicionar a La France insoumise (LFI) como la única fuerza capaz de derrotar a la Agrupación Nacional (RN) en las elecciones de 2027, forzando un duelo directo con este partido y desplazando las temáticas sociales como principal eje del debate. Algunos dirigentes de LFI defienden este giro como una inversión del lenguaje excluyente que históricamente ha utilizado la extrema derecha para estigmatizar.
No obstante, esta estrategia ha generado críticas dentro de la izquierda. Por ejemplo, François Ruffin señaló que la “Nueva Francia” que propone Mélenchon se basa más en criterios territoriales o identitarios que en las demandas clásicas de la clase trabajadora. Este enfoque parecería privilegiar cuestiones de identidad y espacio, más que los problemas socioeconómicos urgentes para el electorado tradicionalmente de izquierda.
Por su parte, figuras vinculadas a la derecha radical, como Éric Zemmour, han celebrado la recuperación de sus conceptos, interpretándola como un reconocimiento tácito del impacto de sus ideas en el debate político actual. El líder de LFI continuará utilizando estos códigos en lo que parece ser una ofensiva para atraer el voto popular en un escenario donde la confrontación con el RN será decisiva.