La provincia de Córdoba activó oficialmente un estado de alerta ambiental debido al elevado riesgo de incendios en su territorio, que se mantendrá vigente desde junio hasta finales de 2026. Esta medida implica la prohibición absoluta de encender fuego en terrenos públicos y la suspensión de actividades que puedan originar focos ígneos durante el período considerado crítico por las condiciones climáticas.
La decisión se basa en informes técnicos de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil, que advierten sobre una sequía cada vez más intensa, temperaturas elevadas y heladas tempranas. Además, se detectó una acumulación significativa de material combustible en áreas serranas y agropecuarias, factores que incrementan la vulnerabilidad ante incendios forestales y rurales.
El ministro de Seguridad de Córdoba informó que la normativa refuerza la capacidad estatal para prevenir siniestros y proteger no solo vidas humanas, sino también viviendas, producción agrícola, recursos naturales y el patrimonio ambiental de la provincia.
La Secretaría de Gestión de Riesgo Climático está facultada para implementar medidas adicionales según evolucione la situación meteorológica. Esto incluye modificar prohibiciones o adoptar nuevas acciones preventivas en distintas regiones según el nivel de peligro que se detecte.
Para enfrentar posibles emergencias, la provincia cuenta con una estructura conformada por la Secretaría mencionada, el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC), más de 190 cuarteles de bomberos voluntarios y una flota aérea destinada a intervenciones rápidas.
Las autoridades insistieron en la responsabilidad ciudadana para evitar conductas que puedan desencadenar incendios y solicitaron denunciar rápidamente ante cualquier señal de fuego o columnas de humo a través de los canales oficiales habilitados para emergencias.