Las ventas minoristas de pequeñas y medianas empresas (pymes) continuaron en descenso durante mayo, consolidando un período de cinco meses consecutivos con caídas. Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la baja interanual alcanzó un 1,2% a valores constantes, mientras que en el acumulado de los primeros cinco meses del año la contracción llegó al 3,1%. Estos números reflejan la persistente debilidad del consumo interno, pese a una leve mejora mensual del 1,2% respecto a abril cuando se desestacionaliza el dato.

El reporte también señaló que casi la mitad de los comercios consultados percibió que su situación comercial se mantuvo estable en relación con el año anterior. Sin embargo, el porcentaje de empresarios que evaluaron su entorno como desfavorable creció en un corto plazo, llegando al 45,1%. Esta visión negativa está vinculada a la pérdida de poder adquisitivo que restringe la demanda hacia productos no esenciales.

El consumo continúa focalizado en bienes de primera necesidad, con el sector farmacéutico liderando las subas, seguido por perfumería y alimentos y bebidas, que mostraron incrementos interanuales. En contraste, los rubros más afectados fueron bazar, decoración y muebles, además de textil e indumentaria, con caídas significativas en las ventas. Frente a esta situación, muchos comercios buscaron mantener volumen mediante promociones, descuentos, cuotas y acciones especiales en comercio electrónico.

En ese sentido, las ventas online de comercios con presencia física aumentaron más de un 15%, pero este crecimiento no compensó la retracción general del sector minorista. Otro elemento destacado por CAME es el enfriamiento en las intenciones de inversión: más de la mitad de los comerciantes considera que el contexto actual no es favorable para destinar recursos a ampliar o mejorar sus negocios, lo que limita las perspectivas de dinamismo económico en el corto plazo.