El álbum oficial del Mundial 2026, producido por Panini y distribuido por New Rita SA, se convirtió en un objeto muy codiciado en Argentina, impulsando un mercado paralelo que se extiende más allá de los kioscos tradicionales. La dificultad para conseguir paquetes suficientes y evitar la repetición hizo que tanto niños como adultos recurrieran a ferias, supermercados asiáticos y plataformas digitales como Facebook Marketplace para obtener las figuritas.

El precio oficial de cada paquete ronda los 2.200 pesos, pero en el mercado informal puede alcanzar hasta 5.600 pesos. Entre las figuritas más buscadas, la de Lionel Messi destaca especialmente: se vende suelta a precios superiores a los del álbum completo, superando los 50.000 pesos, siempre y cuando sea original, algo difícil de certificar y que genera incertidumbre entre compradores y autoridades.

La demanda saturó los puntos de venta convencionales, donde las limitaciones para la compra son comunes. Un kiosquero explicó que, tras vendérseles miles de sobres, debe restringir la venta a 10 paquetes por cliente por día. En espacios públicos como el Parque Centenario o Rivadavia, las familias intercambian figuritas repetidas, un ritual cotidiano especialmente para los más jóvenes, quienes entienden el valor simbólico y económico del álbum.

Sin embargo, la escasez y los precios elevados incentivaron la aparición de alternativas ilegales. Algunos diseñadores gráficos y talleres caseros producen figuritas falsificadas, con calidades que varían desde impresiones muy deficientes hasta reproducciones más trabajadas, que se venden a padres ansiosos por satisfacer a sus hijos en un contexto de crisis económica.

También circula una operación pirata conocida como el álbum "Barba Negra". Este paquete ilegal incluye el álbum completo junto con todas las figuritas impresas de forma no oficial y se comercializa a precios exorbitantes, por encima del valor del producto legítimo. Además, la venta de sobres pirata en el mercado negro fluctúa entre 20.000 y 35.000 pesos según la oferta y la demanda.

Este fenómeno refleja un nuevo escenario donde la ilusión por completar el álbum se combina con la especulación y el fraude, generando un problema social y económico que dificulta el acceso igualitario a la colección oficial.