El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comenzó un tratamiento de radioterapia preventiva tras la extirpación de una lesión de carcinoma basocelular en el cuero cabelludo, un tipo común y de bajo riesgo de cáncer de piel. Esta intervención tuvo lugar en un hospital de alta especialización semanas atrás, y ahora el mandatario recibe radioterapia superficial para disminuir la probabilidad de que surjan nuevas lesiones cutáneas.

El procedimiento se realiza en el Hospital Sirio-Libanés, reconocido en América Latina por su excelencia médica. Según fuentes oficiales, Lula seguirá con sus responsabilidades políticas y públicas sin restricciones durante el desarrollo del tratamiento, que comprende alrededor de 15 sesiones. Las autoridades destacaron que la lesión fue detectada en una etapa temprana y era de tamaño pequeño.

La dermatóloga que atiende al mandatario explicó que este tipo de carcinoma suele estar asociado a la exposición prolongada al sol, una afección habitual que requiere vigilancia y cuidados posteriores. En este sentido, Lula comenzó a usar sombrero en actividades al aire libre por indicación médica para proteger la zona tratada.

Este nuevo episodio sanitario ha vuelto a colocar la salud de Lula en el centro del debate político nacional y regional. El presidente, con 80 años, es el más longevo en ejercicio en la historia de Brasil y se prepara para buscar un cuarto mandato presidencial no consecutivo en las elecciones de octubre. Su historial médico incluye una recuperación de cáncer de garganta en 2011 y una intervención de urgencia por hemorragia cerebral en 2024.

El seguimiento cercano del estado de salud de Lula cobra especial relevancia dada la polarización política vigente y la influencia de Brasil en la economía sudamericana, impacto que también repercute en países vecinos como Argentina.