Donald Trump reconoció haber tenido un fuerte cruce con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en plena negociación entre Estados Unidos e Irán para reducir la tensión en Medio Oriente. El expresidente admitió el malestar generado por las operaciones militares israelíes, que complican los esfuerzos diplomáticos de Washington para lograr un acuerdo con Teherán, aunque sostuvo que mantiene una buena relación con Netanyahu.
En una entrevista, Trump también confirmó que está considerando reunirse con Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, principal figura en la negociación nuclear actual. Aseguró que el régimen iraní comprendió que no puede obtener un arma nuclear y destacó que Jamenei sigue involucrado en las conversaciones a pesar de sus problemas de salud tras un ataque aéreo sufrido anteriormente.
Sobre la situación en el estrecho de Ormuz, un punto vital para el comercio petrolero mundial, Trump calificó de poco probable que esta vía permanezca cerrada hasta septiembre, en medio de temores por una escalada del conflicto regional que involucra a Israel e Hezbollah en la frontera con Líbano.
El expresidente informó que, aunque mantiene diferencias públicas con Netanyahu, la relación estratégica entre Estados Unidos e Israel continúa vigente, en paralelo con el intento diplomático para contener el programa nuclear iraní y reducir la violencia en Medio Oriente. Trump enfatizó que tiene un vínculo personal positivo con Netanyahu, pese a las tensiones surgidas en las conversaciones recientes.