Taty Almeida, destacada figura en la defensa de los derechos humanos en Argentina, falleció en el Hospital Italiano a los 95 años. Estaba internada cuando sus familiares informaron que su cuerpo ya no resistía más y agradecieron el acompañamiento recibido durante sus relatos y su lucha.

Almeida encabezó Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, un espacio que nació tras la división interna del movimiento original. Se la recuerda por su incansable búsqueda de justicia para los detenidos desaparecidos en la última dictadura cívico-militar y por mantener viva la memoria de los 30 mil desaparecidos con su emblemático lema “la única lucha que se pierde es la que se abandona”.

Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, su compromiso comenzó con la desaparición de su hijo Alejandro Martín Almeida, quien tenía 20 años y trabajaba en la agencia Télam cuando fue secuestrado por la Triple A durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón. Desde entonces, su vida se dedicó a la lucha por los derechos humanos y a la búsqueda de verdad y justicia.

El velatorio de Almeida se realizó en el sindicato FOETRA, donde familiares, amigos y compañeros pudieron despedir a una de las principales referentes del movimiento de Madres. Su legado seguirá presente en la memoria colectiva y en la defensa incansable de los derechos humanos en Argentina.