El mes de junio mantiene los subsidios energéticos para hogares de bajos ingresos, con descuentos específicos en las facturas de luz y gas. Los usuarios registrados en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) continuarán accediendo a estos beneficios, que impactan directamente en el costo del consumo básico durante el invierno.
En gas natural y gas propano por redes, los hogares incluidos en el SEF recibirán un descuento total del 75%, compuesto por un subsidio general del 50% y un adicional del 25%, que se aplicará sobre el consumo básico. En electricidad, la bonificación alcanza el 62%. Es importante aclarar que estos porcentajes solo se aplican a los bloques de consumo subsidiados, por lo que cualquier consumo adicional tendrá tarifa plena.
El criterio fundamental para mantener estos beneficios se basa en el ingreso del hogar, que debe ser inferior a tres Canastas Básicas Totales para un hogar tipo 2, según los parámetros del INDEC. Además, se consideran situaciones de vulnerabilidad como la presencia de un integrante con Certificado Único de Discapacidad, poseer un Certificado de Vivienda del Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP) o contar con una Pensión Vitalicia para Veteranos de Guerra del Atlántico Sur.
Por otro lado, algunos hogares podrían quedar excluidos por contar con ciertos bienes patrimoniales como tres o más propiedades, embarcaciones, aeronaves, participación societaria o un automóvil con antigüedad menor a tres años, salvo excepciones vinculadas a discapacidad.
Quienes ya estaban inscriptos en el registro anterior no necesitan realizar una nueva inscripción, pero se recomienda que los beneficiarios del extinto Programa Hogar y de la Tarifa Social de Gas en localidades que migran al SEF revisen o actualicen sus datos. Para esto, es necesario contar con el número de medidor o cliente, DNI del solicitante, CUIL de los mayores de 18 años en el hogar y un correo electrónico para recibir confirmación. El formulario es una declaración jurada, por lo que debe completarse con precisión.
En paralelo, la reforma del régimen de Zona Fría, recientemente aprobada en media sanción por la Cámara de Diputados, genera expectativa y preocupación en la provincia de Buenos Aires. Este régimen regula subsidios específicos para zonas con condiciones climáticas críticas, y la modificación podría cambiar la forma en que se aplican los beneficios y afectar la economía de muchas familias en esas regiones.
El avance legislativo busca actualizar y focalizar la ayuda, pero aún se desconoce el impacto final sobre las tarifas que pagarán los usuarios dentro del nuevo esquema. Este cambio se suma a los esfuerzos del Gobierno por ordenar y dirigir los subsidios hacia quienes más los necesitan, evitando beneficios generales o automáticos sin evaluación de situación socioeconómica.