Los precios de alimentos y bebidas en supermercados registraron un incremento semanal cercano al 2,6%, poniendo fin a dos semanas de estabilidad y elevando la tasa mensual promedio a un 2,7%. Este repunte se debe principalmente a aumentos significativos en carnes y verduras, rubros que empujaron al alza el índice general de precios en la última semana de mayo.

El alza en carnes alcanzó un 4,5%, mientras que las verduras registraron un salto aún más pronunciado, con un 7,7%, según el último informe de la consultora LCG. Paralelamente, un relevamiento de EconViews detectó una suba del 1,1% en la canasta de supermercados durante la tercera semana del mes, señalando una ligera aceleración. En este estudio, las verduras se destacaron con un aumento del 2,5%, y las bebidas también mostraron un crecimiento de 1,7%, consolidando un alza del 2% en las cuatro semanas previas.

En contraste, la consultora Analytica reportó una desaceleración con un aumento semanal del 0,6% y un promedio mensual del 2,5%. Según este análisis, las verduras lideraron el incremento con un 11,9% en el último mes, seguidas por pescados y mariscos, mientras que las frutas bajaron un 5%. Estas diferencias reflejan variaciones metodológicas en el seguimiento de precios, aunque todos los estudios coinciden en que el aumento en alimentos mantiene una base sólida por encima del 2% mensual.

En este contexto, el impacto sobre la inflación general se modera parcialmente por la política de congelamiento de precios en combustibles y transporte. YPF decidió un ajuste parcial del 1%, junto con una suspensión de aumentos por 45 días que atenúa las presiones en ese sector, pero no alcanza para contrarrestar la dinámica inflacionaria en alimentos y bebidas.