En un acto emotivo esta mañana, cientos de vecinos de San Fernando se reunieron al borde de un canal histórico para inaugurar la señalización del primer sitio de memoria en la ciudad, un reconocimiento que emerge tras años de búsqueda y denuncias sobre crímenes de la última dictadura militar. Este canal, inicialmente construido para evitar inundaciones, guarda un oscuro recuerdo: fue escenario donde se descartaron cuerpos de detenidos-desaparecidos arrojados en tambores metálicos.
El hecho remonta a la madrugada del 14 de octubre de 1976, cuando un trabajador de la Prefectura Naval Argentina presenció cómo varios hombres sin identificación arrojaban tambores al río desde un puente cercano a las vías del Tren de la Costa. La denuncia llevó a la extracción de ocho tambores con cuerpos, que fueron enterrados como NN en el cementerio local. Posteriores investigaciones y la intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) permitieron identificar oficialmente a varias víctimas, incluyendo mujeres embarazadas y obreros navales, que representaban a sectores sociales perseguidos sistemáticamente.
Este lugar se suma a otros sitios de memoria provinciales que buscan mantener viva la memoria histórica y denunciar las atrocidades de un Estado represivo que aplicó el terrorismo de Estado para eliminar a una generación completa y sembrar miedo en la sociedad. En 2012, se encontraron nuevos tambores con restos humanos cerca del Aeropuerto Internacional de San Fernando, lo que reforzó la labor de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte y las autoridades provinciales para seguir identificando víctimas y resguardar esta memoria colectiva.
La señalización del canal no solo implica un reconocimiento simbólico, sino también un compromiso público para recordar la historia local vinculada al terrorismo de Estado, honrar a las víctimas y promover la verdad y la justicia. Vecinos que compartieron escuelas, barrios y clubes deportivos con las víctimas se sumaron al acto para reafirmar que recordar es también una forma de resistencia frente al olvido y la impunidad.