Un avance innovador en la agricultura surge de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), que desarrolló una piedra caliza nanoestructurada con mejores características para corregir la acidez del suelo y aportar nutrientes esenciales. Este producto, elaborado mediante molienda de alta energía que reduce los materiales a nivel molecular, se presenta en forma granulada, lo que evita pérdidas por dispersión al viento y mejora su manejo en almacenamiento y transporte.
Esta nueva piedra caliza supera las limitaciones de la caliza convencional, que suele endurecerse con la humedad durante el almacenamiento, volviéndose inutilizable para maquinaria agrícola. La resistencia mecánica y la uniformidad de los gránulos nanoestructurados permiten conservar su calidad y facilitar su aplicación en diferentes condiciones climáticas y tijeras agrícolas.
Además de funcionar como corrector de pH, esta piedra caliza se transforma en un fertilizante mixto capaz de aportar calcio, magnesio y otros nutrientes fundamentales como nitrógeno, fósforo, potasio, boro, cobre y zinc. El desarrollo contempló la creación de múltiples formulaciones con concentraciones variables para adaptarse a las necesidades específicas de cultivos diversos como algodón, café, caña de azúcar, maíz y soja.
El equipo de investigadores, liderado por Luciano Paulino da Silva, explicó que cada cultivo requiere una combinación particular de nutrientes para optimizar su desarrollo, razón por la cual se diseñaron varias composiciones concentradas. Esta precisión en la fertilización busca aumentar la sanidad de las plantas y, con ello, la productividad agrícola.
Por otro lado, la mejora en la nutrición de los cultivos podría reducir la necesidad de aplicación de pesticidas, aunque aún se estudian sus efectos contra distintas plagas. La expectativa es que esta innovación no solo propicie cultivos más saludables sino también una agricultura más sostenible y eficiente.