El conflicto por la precariedad laboral y el bajo financiamiento en la educación superior alcanzó un punto crítico en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Los docentes del Departamento de Computación votaron el cierre del cuatrimestre en las carreras de Computación y Ciencia de Datos, dos de las más demandadas y en crecimiento, frente a la falta de respuesta gubernamental para revertir el deterioro salarial y presupuestario.

La medida se definió en una asamblea docente representativa donde participaron la mayoría de profesores y auxiliares, quienes decidieron mantener la huelga iniciada en marzo con carácter indefinido. El reclamo central es que el gobierno cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, que establecen recursos adecuados para las universidades públicas.

Esta decisión se enmarca en un contexto más amplio de movilizaciones y protestas en todo el país, que incluyen semanas de paro convocadas por las principales confederaciones docentes, CONADUH y CONADU. Los trabajadores universitarios denuncian salarios por debajo del nivel de pobreza y advierten la contradicción entre la exigencia de formar profesionales altamente calificados y el ajuste que limita las condiciones de trabajo de sus formadores.

Durante la huelga, que suma más de dos meses, la comunidad de Ciencias Exactas realizó además clases públicas y actos de visibilización para sostener el reclamo. En particular, la movilización masiva del 12 de mayo fue un reflejo de la adhesión de estudiantes, auxiliares y profesores a la lucha por condiciones dignas y presupuesto suficiente para la universidad pública.

El cierre del cuatrimestre en carreras estratégicas para la industria tecnológica argentina evidencia la gravedad de la crisis académica. A pesar de la importancia del sector de software y de la demanda creciente de especialistas en Ciencia de Datos y Computación, la falta de inversión estatal pone en riesgo la continuidad formativa de miles de estudiantes.